Sociedades Científicas de Salud Mental en apoyo de la veracidad de las informaciones


La Presidenta de la Sociedad Aragonesa de Salud Mental- AEN (S.A.S.M.- AEN Aragón) Ana Martínez Calvo, y el Presidente de la Asociación Aragonesa de Rehabilitación Psicosocial (AARP) Pedro Pibernat Deulofeu manifiestan a la opinión pública:

“Ante la reciente contestación institucional recogida en prensa a la información proporcionada por la SARP (Sociedad Aragonesa Riojana de Psiquiatría) el 22 de mayo de 2013 a través de su Presidenta, respecto a la disminución de camas de hospitalización psiquiátrica en Zaragoza, queremos expresar nuestro apoyo a la información ofrecida por la Sociedad científica mencionada, información que ratificamos.

No se trata de hacer una guerra de cifras sino, en este caso, de evitar desvirtuar informaciones veraces:

1. Ciertamente se ha abierto una unidad de 6 camas de hospitalización para pacientes en edad infantil o adolescente para todo Aragón, lo que no modifica la ratio de camas para hospitalización en Psiquiatría de adultos. Tampoco se ha modificado la plantilla de profesionales especializados.

2. Los problemas derivados de la falta de camas, y señalados en el comunicado, se han acentuado en el último año, añadiéndose a ello la inestabilidad de plantilla y la pérdida de puestos de trabajo por la amortización de plazas, ya iniciada.

3. Lamentamos especialmente la afirmación, por dañina e hiriente, de que “los traslados de pacientes… en ocasiones obedecieron a motivos delicados, como sacarlos de su ambiente”. Tal afirmación:

  • Presupone un daño derivado de la interacción familiar
  • Contradice y niega la dificultad añadida que afrontan a diario los especialistas de guardia ante la escasez de plazas de hospitalización para situaciones de riesgo.
  • Descalifica el comunicado veraz de una Sociedad Científica reconocida.

Los principios de la Psiquiatría Comunitaria, que suscribimos sin ambages, defienden la mayor proximidad familiar posible. El alejamiento del medio habitual de convivencia más pareciera tener una función punitiva, distinta del objetivo de búsqueda de la salud mental.

La escasez de camas no constituiría un problema mayor si la dotación de profesionales de salud mental se incrementara así como los recursos asistenciales comunitarios, que sí podrían permitir la eliminación de camas de hospitalización en la medida que suponen un mejor tratamiento e inserción social de los pacientes al minimizar el sufrimiento psíquico sin abandonar la comunidad de pertenencia.

En Zaragoza, a 6 de junio de 2013