Consideraciones sobre el documento “Drogas. El Mundo. El barrio”


Consideraciones (Consideraciones en PDF)

 

Desde la Sociedad Aragonesa Riojana de Psiquiatría y ante la polémica suscitada por el documento
“Drogas. El Mundo. El Barrio” promovido por ConsumoConCiencia y Financiado por la Junta Municipal
del Casco Histórico queremos realizar varias consideraciones
Es indudable que el abordaje del problema de las drogas es complejo e implica a múltiples agentes
políticos y sociales que exceden el ámbito de una asociación cientíKica como la nuestra por lo que
no creemos que nos corresponda hacer enjuiciaciones de los planteamientos que el documento hace de
los componentes políticos y sociales
Las intervenciones de reducción de daños tienen una amplia implantación y son una herramienta más
de prevención terciaria en las toxicomanías y entendemos que el documento en cuestión está
encuadrado en este tipo de intervenciones. Esta es una estrategia totalmente válida en el abordaje
de las adicciones como lo son otras enfocadas a la abstinencia total, siempre que se aplique en los
casos adecuados y dentro de un plan de asistencia global. La estrategia de reducción de daños se
basa en el abordaje de aquellos pacientes que ya son consumidores activos de una sustancia,
generalmente no motivados al cese del consumo en ese momento, y está basada en por lo menos
intentar evitar los daños relacionados con el consumo de dicha sustancia, a múltiples
niveles, tanto Kísico, como psíquico, social, familiar o social. Esta estrategia puede utilizarse
de forma aislada en aquellos pacientes que no quieren o no pueden conseguir la abstinencia total, o
también usarse durante un tiempo determinado para intentar posteriormente llegar a la abstinencia
total.
No sabemos a quién está dirigido ni cual es el destinatario del documento y creemos que es una
cuestión que debería quedar
clara en el mismo. No obstante, sí queremos señalar varias deKiciencias del mismo en el ámbito de
lo cientíKico.
Por una parte el documento hace una deliberada exposición de los tóxicos en forma de prospecto
farmacológico en la que obvia la diferencia entre ellos y los medicamentos, que no es otra que la
indicación terapéutica. Un ejemplo de ello es la creación de un apartado de contraindicaciones que
no tiene sentido si no existe un apartado de indicaciones. Podemos hablar de las indicaciones del
paracetamol o de las benzodiacepinas pero no de las del alcohol, el tabaco o el speed. Hablar de
contraindicaciones no tiene sentido si no se habla de indicaciones.
Por otra parte se hace una trivialización del consumo y de los riesgos. Como ejemplos, no se habla
del síndrome amotivacional ligado al consumo habitual del cannabis y se minimiza el riesgo de las
psicosis anfetamínicas argumentando que los síntomas ceden al interrumpir el consumo cuando en
un signiKicativo porcentaje de casos sabemos que eso no es así.
Algunas aKirmaciones carecen de fundamento cientíKico o están basadas en sesgos
alejados de la evidencia. Como ejemplo, el texto aKirma que “se considera que fumar más de una vez
al mes ya es excesivo”, al hablar del MDMA (¿quién lo aKirma, en qué se basan, por qué no
al trimestre o al año?); otro ejemplo es la aKirmación del “evidentemente inadecuado,
tratamiento del mal llamado TDAH” con metilfenidato o lisdexanfetamina. Reconociendo que es un área
de debate en sectores profesionales, parece que el redactor del escrito ha solucionado el debate de
un plumazo.
En cuarto lugar creemos que las recomendaciones generalizadas de patrones de consumo caen en el
mismo error
del que trata de huir el documento. La individualización y el tratamiento de cada uno de los
consumidores, la comprensión de sus problemas y de su mundo son esenciales y en esa línea se
expresan en el documento las profesionales del EAP San Pablo y del Centro Alba
En quinto lugar creemos que es simplista y alejado de la realidad aKirmar que los
psicofármacos sean legales principalmente por motivos económicos relacionados con la industria
farmacéutica. Quizás los psicofármacos sirvan para algo y eso ayude a que sean legales …
Desde la SARP creemos que la información es una herramienta imprescindible en el tratamiento de
cualquier trastorno y creemos que su uso adecuado previene males mayores, pero creemos que su
aplicación necesita de un mayor asesoramiento.
Tampoco somos partidarios de psiquiatrizar a una sociedad que ya esta adoptando esa vía y creemos
que las dimensiones sociales juegan un papel indisoluble con las psicológicas y biológicas en la
génesis de las adicciones
Miguel Martínez Roig
Presidente de la SOCIEDAD ARAGONESA RIOJANA DE PSIQUIATRIA